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Colección de 5 añadas de Lafarge-Vial Fleurie Clos Vernay 2014-2018 + Château Cambon Beaujolais Noveau 2020

€180

En el 2014, Frédéric Lafarge y Chantal Vial de Domaine Lafarge, seducidos por las ondulantes colinas de Beaujolais y con la idea de crear algo en otra región diferente de la que se habían vuelto unos iconos, decidieron aventurarse hacia al sur de Volnay.

Este viaje hacia el sur termina concretamente en Fleurie, buscando la inspiración en la gamay y en los característicos suelos graníticos que componen el norte de Beaujolais.

Juntos, querían crear algo nuevo más allá́ de la Côte de Beaune. En 2014 arrancaron con una pequeña bodega situada en Fleurie y 2.21 hectáreas dividas entre Fleurie y Chiroubles. En 2016, adquirieron otra parcela extremadamente inclinada situada en la parte más alta de Fleurie que se embotella bajo el nombre Joie du Palais. Recientemente también han empezado a  embotellar un Brouilly.


Clos Vernay es una de las primeras parcelas que adquirieron los Lafarge-Vial en 2014. Es una parcela de 1.33 hectáreas plantada entre 1975 y 1980 situada en la parte superior de una pendiente orientada hacia sur y sudeste sobre suelos graníticas con afloramientos de cuarzo.

La totalidad del viñedo de la bodega se trabaja de forma orgánica y biodinámica (a la espera de certificación). Su orientación y situación, la convierten en una de las parcelas con más tendencia hacia la exuberancia de los Lafarge en Beaujolais. Aunque en sus manos siempre resulta en un vino equilibrado con disposición a la longevidad al igual que sus vinos de Volnay.

Clos Vernay fermenta en depósitos de cemento con levaduras autóctonas con uvas parcialmente despalilladas a mano (hasta un 25% según la añada) y posteriormente permanece durante 12 meses en un combinación de barricas de varios usos y fudres de 30 hl.

Los Lafarge emulan su vinificación borgoñona por que creen que es más fiel al carácter del viñedo. Esto son Beaujolais que tienen su lado ameno pero que también tienen la intención de expresar la singularidad de los distintos Cru Beaujolais.

 Este pequeño y exclusivo vertical incluye todas las añadas que ha realizado la bodega de este pago, desde la añada 2014 hasta la 2018.

 La añada 2014, tiene un caracter más clásico, ya que estuvo marcada por un verano frío y húmedo que se resolvió con un septiembre cálido y consistente. Todo esto, deribó en vinos frescos y accesibles.

La monumental añada 2015, en cambio, fue una añada particularmente solar con golpes de calor que algunos veteranos elaboradores han comparado a 1947 (cuando tuvieron que echar hielo en los fermentadores). Los vinos resultantes son amplios y generosos con graduaciones altas, pero donde los grandes elaboradores consiguieron vinos equilibrados dentro del espectro más exuberante.

La añada 2016 fue una vuelta al clasicismo marcada por una granizada que  se deshizo de la mitad de la cosecha. Los vinos han resultado amables, delicados y con niveles de alcohol más moderados.

El 2017 es una mezcla entre las dos añadas anteriores, donde ambos estilos aparecen dependiendo del productor pero en los mejores resultados un amalgama perfecto con lo mejor de cada una de estas añadas.

Finalmente 2018 fue una añada con abundante sol, altos rendimientos y  una menor acidez. Los vinos resultantes fueron más moderados que en el 2015. En resumen, se trata de vinos para disfrutar con seductoras dosis de fruta y para beber en grandes cantidades.

 Esta colección supone una oportunidad para entender como evolucionan los vinos de Beaujolais.  

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